Somos quiénes somos por todo lo que hemos vivido. Por todo aquello que algunas personas dejaron en nosotros. Pero también somos quienes somos por todo lo que vamos perdiendo. Gracias a lo que no está. A lo que un día se fue.

Por que es necesario aprender a salir igual que aprendiste a entrar. A desatar vínculos, a soltar etapas, a soltar momentos y soltar personas.

Krishnamurti dijo una vez que “una taza solo sirve cuando esta vacía. Cuando está llena no hay nada que se pueda añadir”. Por eso, a veces es importante vaciarse para volverse a llenar.

Hay cosas que si no se sueltan te atan a ellas para siempre. Por eso hay que soltar.

Soltar culpas, miedos, rencores y resentimientos.

Soltar a los que restan, a los hipócritas, a los egoístas.

Soltar, siempre es necesario.


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