Me gusta la gente que suma y que no resta. La gente que es capaz de traer luz cuando todo está oscuro. La que sin motivo alguno te busca y sin ata- duras se queda. Las amistades de la infancia que nunca caducan y las que desaparecen porque no son necesarias.

Me gusta la gente que se la juega y la que dice lo que siente sin darle de- masidas vueltas.

Me encanta la gente que queriendo ser simple se acaba enredando y la que se pone a gritar por el balcón o la ventana porqué le da igual lo que digan los demás.

Me gusta la gente que sabe decir que no cuando algo no le apetece.

Me gusta la gente que, aunque la tachen de rara nunca cambiará su mane- ra de ser.

Me gusta la gente que se queja porqué el mundo está para eso, para que- jarse de lo que uno quiere, de lo que a uno le da la gana.

Me gusta la gente que ríe y la gente de llora. Pero no me gusta la gente que ríe cuando en realidad querría llorar.

Me gusta la gente que se emborracha con una copa y la que podría estar toda la noche bebiendo sin apenas despeinarse. Pero no me gustan los que mantienen las formas por miedo a lo que dirán los demás.

Vive la vida que quieras vivir.


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